Este no es un artículo de tendencias copiado de un informe de consultoría. Es lo que estamos viendo en los briefings que nos llegan, en las preguntas que nos hacen los clientes, y en lo que llevamos 20 años observando desde el taller. Seis tendencias reales y una que debería estar en todos los briefings pero que casi nadie pide.
Tendencia 1: sostenibilidad real (no greenwashing)
Las marcas ya no preguntan “¿tenéis opción eco?” como un extra opcional. Ahora preguntan “¿qué certificaciones tenéis?” y “¿cuál es la huella de carbono de este expositor?”. El cambio es real y se nota en los briefings.
Lo que estamos viendo:
- Cartón FSC como estándar, no como excepción
- Tintas base agua sustituyendo a las UV en muchos proyectos
- Ensamblaje sin adhesivos como requisito (facilita la separación de materiales al final de la vida útil)
- Demanda de datos: porcentaje de material reciclado, reciclabilidad del conjunto, peso por unidad
Lo que hay que tener cuidado: el greenwashing. Decir “somos sostenibles” sin datos detrás ya no convence a nadie. Las grandes cadenas de retail están pidiendo evidencias, no declaraciones de intenciones.
Tendencia 2: modularidad
Estructuras base permanentes con gráficos intercambiables. La promesa es atractiva: reduces la inversión por campaña porque solo cambias la gráfica, no la estructura.
La realidad es más matizada. Funciona muy bien en PLV permanente de tienda propia, donde la estructura vive años y la gráfica cambia cada temporada. Funciona peor en gran distribución, donde las marcas cambian de dirección creativa con frecuencia y la estructura “fija” de la temporada pasada ya no encaja con la nueva identidad visual.
Nuestra recomendación: la modularidad tiene sentido cuando el contexto lo permite. Diseñar un sistema modular que solo se usa una vez es más caro que diseñar una pieza de un solo uso.
Tendencia 3: digitalización del punto de venta
QR, NFC, pantallas pequeñas integradas. El dato que aparece en todos los informes: el 83% de los retailers dice que la tecnología en el punto de venta mejora la conexión con el cliente.
Nuestra experiencia es más pragmática. La digitalización funciona cuando el componente digital añade información que no cabe físicamente en el expositor: comparativas de producto, vídeos de uso, configuradores de color. Un QR que lleva a la web de la marca no aporta nada que el cliente no pueda encontrar por sí mismo.
Lo que sí funciona: NFC para experiencias rápidas (toca y accede), pantallas pequeñas con contenido rotativo en zonas de alta permanencia, y códigos QR con contenido específico del punto de venta (no genérico).
Tendencia 4: personalización por punto de venta
Tiradas cortas con impresión digital que permiten adaptar mensajes por región, formato de tienda o público objetivo. Una misma estructura base, diferentes versiones gráficas.
Esto es viable gracias a la evolución de la impresión digital directa sobre rígidos. Hace 5 años, una tirada de 20 unidades con gráfica diferente tenía un sobrecoste prohibitivo. Hoy es perfectamente asumible.
Ejemplos que funcionan: adaptar idioma por zona, destacar diferentes productos según el perfil de clientela de cada tienda, personalizar con el nombre de la tienda o la farmacia.
Tendencia 5: PLV educativo
El expositor que enseña al consumidor a elegir, en lugar de simplemente mostrar producto. Storytelling de categoría: “Encuentra tu tono ideal”, “Tu rutina de mañana en 3 pasos”, “Qué protección solar necesitas según tu piel”.
Es especialmente potente en cosmética, nutrición y farmacia, donde el consumidor agradece orientación. Un expositor que educa genera más tiempo de permanencia, más interacción con el producto y, en consecuencia, más ventas.
La clave técnica: requiere más superficie gráfica, lo que afecta al diseño estructural. No es lo mismo un expositor con una cara gráfica que uno con cuatro. El diseño debe contemplar el contenido educativo desde el inicio.
Tendencia 6: eficiencia logística como criterio de diseño
Esta tendencia no aparece en los informes de tendencias porque no es glamurosa, pero es la que más impacto económico tiene. Diseñar desde el palé, no para el palé.
Cada vez más marcas incluyen en el briefing requisitos logísticos concretos: dimensiones máximas de plegado, peso máximo por unidad, número mínimo de unidades por palé. Hace 5 años esto era excepcional. Hoy es frecuente.
La razón es económica: cuando produces 1.000 expositores, el coste logístico puede ser mayor que el coste de fabricación. Un diseño que optimiza el transporte puede ahorrar más dinero que un descuento del proveedor de material.
Lo que las marcas DEBERÍAN pedir (y casi ninguna pide)
Diseño con ingeniería de fabricación integrada. Es la tendencia que no aparece en ningún informe pero que determina si todas las anteriores funcionan o no.
Un expositor sostenible mal diseñado sigue siendo un mal expositor. Uno modular que no se puede montar no se reutiliza. Uno digitalizado que llega roto a tienda no conecta con nadie. La base de todo es un diseño que resuelve el problema real desde el primer trazo: cómo se fabrica, cómo se transporta, cómo se monta y cómo impacta.
Eso no se consigue con un diseñador gráfico ni con un fabricante que solo ejecuta. Se consigue con un equipo que integra diseño e ingeniería de fabricación desde el minuto cero. Es lo que hacemos. Es lo que llevamos 20 años haciendo. Y es lo que seguirá marcando la diferencia en 2026 y más allá.