Es probablemente la primera pregunta que nos hacen cuando un cliente nuevo contacta con nosotros. Antes incluso de hablar del producto, del material o del presupuesto, lo que quieren saber es: “vosotros solo diseñáis o también fabricáis”. La respuesta es las dos cosas. Y la buena noticia es que tú eliges.
Introducción
Trabajamos con dos modelos de servicio claramente diferenciados. El primero es el proyecto de diseño: te entregamos toda la documentación técnica necesaria para que tú o un tercero fabrique las piezas. El segundo es el servicio integral: nos encargamos de todo, desde el primer boceto hasta que el expositor está colocado en la tienda.
Ambos modelos son legítimos, ambos funcionan y ambos tienen sentido según las circunstancias del cliente. No hay uno mejor que otro. Hay uno más adecuado para cada situación. Esta guía te ayuda a identificar cuál es el tuyo.
Solo Proyecto
En este modelo, nuestro trabajo consiste en resolver el diseño completo del elemento PLV y entregarte toda la documentación necesaria para su fabricación. No es un boceto ni un render bonito. Es un proyecto técnico completo, listo para producción.
Lo que recibes:
- Modelado 3D completo en SolidWorks con todas las piezas, ensamblajes y movimientos
- Planos de fabricación acotados con tolerancias, materiales y acabados especificados
- Especificación técnica de materiales con referencias comerciales concretas, no genéricas
- Guía de montaje paso a paso con ilustraciones y secuencia de ensamblaje
- Prototipo validado: fabricamos al menos una unidad para verificar que todo funciona antes de entregarte los archivos
- Archivos de producción en los formatos que necesite tu fabricante (DXF, STEP, IGES, PDF técnico)
Lo que haces tú:
Tú te encargas de buscar fabricante (o usar el que ya tienes), gestionar la producción, controlar la calidad, organizar la logística y coordinar la implantación en punto de venta. Nosotros podemos asesorarte durante el proceso si surgen dudas técnicas, pero la gestión es tuya.
Para quién tiene sentido:
- Marcas que ya tienen un fabricante de confianza con el que llevan años trabajando y no quieren cambiar la relación
- Agencias de publicidad o marketing que necesitan un partner técnico para la parte de ingeniería y diseño industrial, pero gestionan ellas la producción
- Empresas que necesitan fabricar en un país concreto por razones de coste, proximidad al mercado o normativa local
- Departamentos de trade marketing con equipo interno capaz de coordinar producción y logística
- Proyectos donde el cliente quiere presentar varias opciones de fabricante y necesita documentación estándar que cualquiera pueda interpretar
Este modelo funciona especialmente bien cuando el cliente tiene experiencia en producción de PLV y lo que necesita es un diseño que resuelva bien el problema técnico. No necesita que le llevemos de la mano: necesita un proyecto sólido.
Proyecto Integral
En el modelo integral hacemos todo lo anterior y además nos encargamos de la fabricación, el control de calidad, el embalaje, la logística y, si es necesario, la implantación en punto de venta.
Lo que incluye (además de todo el diseño):
- Fabricación completa con nuestros talleres o con fabricantes seleccionados y auditados por nosotros
- Control de calidad en cada fase: revisión de primeras piezas, inspección durante la producción y verificación final antes del embalaje
- Embalaje diseñado específicamente para cada pieza, optimizando protección y volumen de transporte
- Logística coordinada con entrega en punto de venta o en almacén centralizado del cliente
- Implantación en tienda con equipos de montaje si el proyecto lo requiere
Para quién tiene sentido:
- Marcas que lanzan su primer proyecto de PLV y no tienen infraestructura ni experiencia en producción
- Proyectos con plazos muy ajustados donde la coordinación diseño-fabricación debe ser instantánea, sin intermediarios
- Clientes internacionales que necesitan un único interlocutor en España para todo el proceso
- Proyectos complejos con múltiples materiales, proveedores o ubicaciones de implantación
- Situaciones donde el coste de coordinar internamente múltiples proveedores supera el beneficio de hacerlo
La ventaja principal del modelo integral es la continuidad. El mismo equipo que diseña la pieza supervisa su fabricación. Esto elimina el ruido que aparece cuando el diseño se entrega a un fabricante que no participó en el proceso de diseño y que interpreta los planos con su propia lógica. Los problemas se detectan antes y se resuelven más rápido porque no hay traducción entre equipos.
5 preguntas clave para decidir
Si después de leer los dos modelos no tienes claro cuál te conviene, responde a estas cinco preguntas. La mayoría de las veces, las respuestas apuntan claramente hacia un modelo u otro.
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¿Tienes un fabricante de confianza? Si ya trabajas con un taller que conoce tu marca, tus estándares y tus plazos, el modelo de solo proyecto tiene todo el sentido. Aprovechas esa relación y nosotros aportamos el diseño técnico que quizá tu fabricante no puede resolver internamente.
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¿Necesitas fabricar en un país concreto? Si tu mercado está en Latinoamérica, Asia o cualquier región donde el transporte desde España no es viable, lo lógico es que nosotros diseñemos y un fabricante local produzca. Te entregamos documentación preparada para que cualquier taller competente pueda ejecutarla.
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¿Tu equipo puede coordinar diseño, fabricación y logística simultáneamente? Si la respuesta sincera es no, el servicio integral te ahorra problemas. Coordinar tres o cuatro proveedores diferentes, asegurar que las tolerancias coinciden y que todo llega a tiempo al punto de venta es un trabajo a jornada completa.
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¿El plazo es muy ajustado? Cuando hay prisa real, cada día que se pierde en la comunicación entre diseñador y fabricante es un riesgo. En el modelo integral, esa comunicación es interna y ocurre en tiempo real. En proyectos urgentes, esto puede marcar la diferencia entre llegar a tiempo o no.
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¿Es tu primer proyecto de PLV? Si nunca has producido material de punto de venta, el modelo integral es casi siempre la mejor opción para empezar. Aprendes cómo funciona el proceso con un equipo que lo controla de principio a fin. En el segundo o tercer proyecto ya tendrás criterio para decidir si quieres gestionarlo tú.
Y si no lo tienes claro
Es la situación más habitual. La mayoría de los clientes que nos contactan por primera vez no llegan con una decisión tomada sobre el modelo de servicio. Llegan con un problema concreto (necesito un expositor, tengo un lanzamiento, quiero mejorar mi presencia en tienda) y la conversación sobre el modelo surge durante las primeras reuniones.
En muchos casos la decisión se toma conjuntamente. Analizamos el proyecto, evaluamos los recursos que tiene el cliente, revisamos los plazos y el presupuesto, y recomendamos el modelo que mejor se ajusta. A veces incluso combinamos ambos: diseñamos y fabricamos la primera serie nosotros (modelo integral) y a partir de la segunda serie el cliente asume la producción con su fabricante y nuestra documentación (modelo proyecto).
No hay compromiso previo ni letra pequeña. Si empezamos con un modelo y a mitad de camino la situación cambia, nos adaptamos. Lo que importa es que el resultado final funcione en el punto de venta. Cómo lleguemos ahí es una cuestión práctica, no contractual.