No hay una tarifa única para un expositor PLV a medida porque cada proyecto combina producto, espacio, duración, unidades, materiales y logística diferentes. Dar una cifra sin esos datos sería poco útil: dos piezas parecidas en una imagen pueden requerir procesos de fabricación muy distintos.

Lo que sí se puede hacer es identificar las variables que mueven el presupuesto y preparar un briefing que permita comparar propuestas equivalentes.

Los siete factores principales

1. Material y vida útil

El cartón ondulado suele ser adecuado para campañas temporales y permite plegado e impresión directa. PVC, cartón compacto y otros soportes rígidos añaden durabilidad. Madera, metal y metacrilato permiten mobiliario y acabados premium, pero incorporan más operaciones de corte, mecanizado, montaje o acabado.

La elección correcta depende de cuánto tiempo estará la pieza en tienda, cuánto peso soportará y qué percepción debe transmitir. No se trata de elegir el material más caro, sino el que resuelve el uso previsto sin sobredimensionar el proyecto.

2. Complejidad del diseño

Las geometrías sencillas, repetibles y fáciles de ensamblar reducen operaciones. Las formas orgánicas, los diferentes niveles, la iluminación o los mecanismos móviles requieren más desarrollo, componentes y controles.

Complejidad no equivale automáticamente a impacto. Un diseño bien jerarquizado puede destacar el producto con menos elementos y resultar más eficiente de producir.

3. Número de unidades

Troqueles, utillajes, muestras, pruebas de color y preparación de máquina son costes iniciales. Al aumentar la tirada, se reparten entre más unidades, aunque el comportamiento no es lineal y depende de la tecnología de producción.

Para presupuestar conviene indicar una cantidad objetivo y, si existe incertidumbre, solicitar alternativas de volumen. Comparar, por ejemplo, una tirada corta y otra más amplia ayuda a tomar decisiones de campaña.

4. Acabados y componentes

Laminados, barnices, impresión especial, herrajes, iluminación o piezas impresas en 3D pueden aportar valor, pero cada uno añade materiales y operaciones.

Una propuesta clara debería distinguir qué acabados son esenciales para la marca y cuáles son opcionales. Así es posible ajustar el presupuesto sin alterar la función principal.

5. Embalaje y logística

El volumen plegado, el peso, la resistencia al apilado y el aprovechamiento del palé influyen en transporte y almacenaje. En algunos proyectos, enviar la pieza desmontada reduce mucho el volumen; en otros, el premontaje evita trabajo en tienda.

Estas decisiones forman parte del diseño. Dejarlas para el final puede convertir una pieza fabricable en una solución logística poco eficiente.

6. Montaje e implantación

Un display de automontaje y un mueble que necesita conexión eléctrica o anclaje tienen requisitos diferentes. Hay que precisar quién montará la pieza, dónde y con qué medios.

Si se requiere implantación en varios puntos de venta, el presupuesto debe separar con claridad producción, transporte y montaje.

7. Plazo

Un calendario razonable permite validar el prototipo, planificar compras y organizar producción y transporte. Los plazos comprimidos pueden limitar materiales, acabados o procesos disponibles.

Indicar desde el principio la fecha de campaña permite proponer una solución viable. Si la fecha es fija, el diseño debe adaptarse a ese condicionante desde la primera fase.

Cómo pedir un presupuesto comparable

Para recibir una primera orientación útil, reúne estos datos:

  • tipo de pieza y ubicación en tienda;
  • dimensiones disponibles y peso del producto;
  • número estimado de unidades;
  • duración de la campaña;
  • materiales o acabados imprescindibles;
  • fecha de entrega e implantación;
  • puntos de destino y necesidad de montaje;
  • presupuesto objetivo, si existe;
  • referencias visuales, bocetos o normativa del retailer.

Cuando algún dato no está cerrado, puede indicarse como variable. Lo importante es que todos los proveedores presupuesten el mismo alcance.

Cómo ajustar el coste sin perder el objetivo

  • Prioriza la función. Define qué debe ver y hacer el cliente antes de decidir acabados.
  • Ajusta el material a la duración. Una campaña breve no necesita necesariamente una estructura permanente.
  • Diseña para formatos de fabricación. Aprovechar planchas, tableros y perfiles reduce desperdicio.
  • Simplifica el montaje. Menos componentes y una secuencia intuitiva reducen incidencias e implantación.
  • Estudia el transporte desde el inicio. El formato plegado y la paletización pueden cambiar la solución estructural.
  • Separa esenciales y opcionales. Permite construir una propuesta base y alternativas sin perder comparabilidad.

Por qué no publicamos una tabla de precios

Una tabla sin especificaciones puede crear expectativas erróneas. El precio de una unidad aislada no sirve para estimar una producción, y una categoría como “glorificador” puede abarcar desde una pieza sencilla hasta una solución con iluminación y varios materiales.

Preferimos explicar los condicionantes y preparar una orientación con el alcance definido. Puedes ver proyectos realizados, comparar nuestras modalidades de servicio o enviarnos el briefing desde la página de contacto.